¡Enhorabuena, tu bebé ya ha nacido! Tras el parto, la placenta (que era la causante de la resistencia a la insulina) es expulsada. Como resultado, en la inmensa mayoría de los casos, los niveles de azúcar en sangre de la madre vuelven a la normalidad casi de inmediato. Si estabas usando insulina, lo más probable es que te la retiren el mismo día del parto.
No olvides tu revisión post-parto
Es muy común que, con el ajetreo del nuevo bebé, la madre se olvide de sus propios chequeos. Es obligatorio que entre 6 y 12 semanas después de dar a luz te realicen una nueva curva de glucosa (Sobrecarga Oral de Glucosa). Esta prueba confirmará definitivamente que la diabetes ha desaparecido y que no tienes prediabetes.
El riesgo a largo plazo: Diabetes Tipo 2
Haber tenido diabetes gestacional es como una señal de advertencia que te da tu propio cuerpo. Te está avisando de que tu páncreas tiene tendencia a agotarse ante situaciones de estrés metabólico (como ganar mucho peso o llevar una vida muy sedentaria).
- Las estadísticas médicas indican que hasta el 50% de las mujeres que han tenido diabetes gestacional desarrollan Diabetes Tipo 2 en los 5 a 10 años posteriores al parto si no cuidan sus hábitos.
- Por ello, debes revisar tus niveles de glucosa en sangre (una simple analítica en ayunas) al menos una vez al año durante el resto de tu vida.
La prevención está en tu mano
La buena noticia es que la progresión hacia la Diabetes Tipo 2 se puede prevenir de forma muy efectiva adoptando un estilo de vida saludable para ti y para tu familia:
- Recupera tu peso: Perder el peso ganado durante el embarazo de forma progresiva y saludable reduce enormemente la resistencia a la insulina.
- Mantén la dieta equilibrada: Sigue aplicando el Método del Plato que aprendiste durante el embarazo. Sigue priorizando verduras, proteínas magras e hidratos integrales, evitando los ultraprocesados y los azúcares.
- Músculo activo: Incorpora el ejercicio (especialmente de fuerza) a tu rutina cuando tu médico te dé el alta tras la cuarentena.
El superpoder de la Lactancia Materna
Si es posible y lo deseas, dar el pecho es altamente protector tanto para ti como para tu bebé. La lactancia materna exclusiva quema muchas calorías (ayudando a recuperar el peso), mejora el metabolismo de la glucosa de la madre y reduce significativamente el riesgo de que desarrolles Diabetes Tipo 2 en el futuro. Además, reduce el riesgo de obesidad infantil en el bebé.