Tratamientos con Insulina

Métodos de administración para el control de la diabetes

La insulina es una hormona esencial para la vida. Para las personas con diabetes tipo 1 (y algunos casos de tipo 2, gestacional o LADA), el cuerpo no produce suficiente insulina o ninguna en absoluto. Como la insulina no se puede tomar en formato de pastilla porque los jugos gástricos del estómago la destruirían antes de hacer efecto, debe administrarse a través de la piel (vía subcutánea).

Afortunadamente, la tecnología médica ha avanzado muchísimo y hoy en día existen varios métodos seguros, discretos y cada vez más indoloros para administrarse la insulina.

Plumas de insulina (Bolígrafos precargados)

Es el método más utilizado en la actualidad. Tienen el aspecto de un bolígrafo grueso y son muy fáciles de transportar y usar.

  • ¿Cómo funcionan? Llevan un cartucho de insulina en su interior. Girando una rueda en un extremo, se seleccionan las unidades exactas que te ha pautado el médico.
  • Las agujas: Utilizan agujas desechables extremadamente finas y cortas (de 4 a 6 milímetros) que se enroscan en la punta, por lo que el pinchazo es prácticamente imperceptible.
  • Ventajas: Son discretas, muy precisas para dosificar y no requieren preparación compleja.

Bombas de insulina (Sistemas ISCI)

Los Sistemas de Infusión Subcutánea Continua de Insulina (ISCI) son pequeños dispositivos electrónicos, del tamaño de un teléfono móvil pequeño o un busca, que imitan el funcionamiento de un páncreas sano.

  • ¿Cómo funcionan? Tienen un pequeño depósito de insulina rápida en su interior. Están conectadas al cuerpo mediante un tubo fino de plástico (cánula) que se inserta bajo la piel y se cambia cada 3 días. La bomba administra pequeñas dosis de insulina de forma continua las 24 horas (insulina basal), y el usuario le indica a la bomba que inyecte una dosis mayor (bolo) cuando va a comer o necesita corregir una subida.
  • Sistemas integrados (Páncreas Artificial): Hoy en día, muchas bombas se conectan por Bluetooth a un sensor de glucosa. Si el sensor detecta que el azúcar está bajando, la bomba corta el suministro de insulina para evitar la hipoglucemia. Si detecta que está subiendo, aumenta la dosis.
  • Ventajas: Eliminan la necesidad de múltiples pinchazos diarios, permiten un control glucémico mucho más preciso y dan mayor flexibilidad horaria para comidas y deporte.

Jeringas tradicionales y viales

Aunque en España su uso cotidiano ha sido mayoritariamente desplazado por las plumas y las bombas, siguen siendo una alternativa válida y necesaria en ciertas situaciones.

  • ¿Cómo funcionan? Se extrae la insulina directamente de un frasco de cristal (vial) tirando del émbolo de la jeringa hasta alcanzar la dosis necesaria.
  • Uso actual: Suelen reservarse para situaciones de emergencia, mezclas de insulinas muy específicas o en entornos hospitalarios.

Zonas de rotación

Sea cual sea el método que utilices, es vital rotar las zonas de inyección (abdomen, muslos, glúteos o brazos) para evitar la aparición de lipodistrofias (bultos de grasa dura bajo la piel), ya que si te inyectas sobre ellos, la insulina no se absorberá correctamente y tendrás descontroles de glucosa.