Cuando los cambios en la dieta y el aumento de la actividad física no son suficientes para mantener los niveles de glucosa en sangre dentro del rango objetivo, el médico suele recetar medicamentos orales (pastillas). El objetivo de estos fármacos es ayudar a tu cuerpo a utilizar mejor la insulina que aún produce o a deshacerse del exceso de azúcar.
1. Metformina (El tratamiento de primera línea)
La metformina (nombres comerciales como Dianben) es, en la inmensa mayoría de los casos, el primer medicamento que se receta al diagnosticar la diabetes tipo 2.
- ¿Cómo funciona? No hace que tu cuerpo produzca más insulina. Lo que hace es reducir la cantidad de glucosa que el hígado libera a la sangre y ayuda a que tus músculos sean más sensibles a la insulina para que absorban mejor el azúcar.
- Ventajas: Es muy segura, no suele causar hipoglucemias (bajadas de azúcar) y no produce aumento de peso (incluso puede ayudar a perder un poco).
- A tener en cuenta: Al principio puede causar molestias estomacales (gases, diarrea), que suelen desaparecer tras unas semanas o tomándola durante las comidas.
2. Inhibidores de SGLT2 (Gliflozinas)
Son una familia de medicamentos más reciente (nombres como Forxiga, Jardiance, Jardiance) que han revolucionado el tratamiento de la diabetes tipo 2 porque, además de bajar el azúcar, protegen el corazón y los riñones.
- ¿Cómo funcionan? Bloquean una proteína en los riñones, haciendo que el exceso de glucosa en sangre se elimine directamente a través de la orina, en lugar de ser reabsorbido por el cuerpo.
- Ventajas: Ayudan a perder peso, bajan la presión arterial y reducen el riesgo de insuficiencia cardíaca.
- A tener en cuenta: Al expulsar el azúcar por la orina, aumenta el riesgo de infecciones de orina o por hongos (candidiasis). Es vital mantener una excelente higiene íntima y beber mucha agua.
3. Inhibidores de la DPP-4 (Gliptinas)
Medicamentos como la sitagliptina (Januvia) o linagliptina (Trajenta).
- ¿Cómo funcionan? Ayudan a aumentar los niveles de una hormona natural (incretina) que le dice al páncreas que produzca más insulina solo cuando has comido, y al hígado que detenga la producción de glucosa.
- Ventajas: Son muy bien tolerados, con pocos efectos secundarios y no causan aumento de peso ni hipoglucemias. Tienen un efecto más suave que otros fármacos.
4. Sulfonilureas y Glinidas
Fármacos más antiguos (como la Gliclazida o Glimepirida) que obligan al páncreas a "exprimir" y liberar más insulina de forma constante.
- Ventajas: Bajan el azúcar en sangre de forma muy rápida y eficaz.
- A tener en cuenta: Como obligan al cuerpo a segregar insulina independientemente de lo que hayas comido, tienen riesgo de causar hipoglucemias severas y pueden promover el aumento de peso. Cada vez se recetan menos en favor de fármacos más modernos.
Las pastillas no hacen milagros solas
Es un error común pensar "como ya me tomo la pastilla, puedo comer lo que quiera". Los medicamentos orales son una gran ayuda, pero sin una alimentación saludable y ejercicio regular, la diabetes tipo 2 seguirá progresando obligando a añadir dosis más altas o pasar a inyectables.