Ajustar la insulina antes del ejercicio es una de las decisiones más importantes para evitar hipoglucemias o hiperglucemias. No existe una fórmula única, pero sí principios claros basados en la insulina activa, el tipo de ejercicio y la experiencia individual.
1. Concepto clave: la insulina activa (IOB)
La insulina activa (IOB, Insulin On Board) es la cantidad de insulina rápida que sigue actuando en el cuerpo.
Este es el factor más determinante antes de hacer ejercicio:
- Alta IOB → mayor riesgo de hipoglucemia
- Baja IOB → mayor probabilidad de estabilidad o subida
2. Tipo de ejercicio: determina la estrategia
El ajuste depende en gran medida del tipo de actividad:
Mayor riesgo de bajada → suele requerir reducción de insulina o ingesta de hidratos.
Posible subida → en algunos casos no se reduce insulina o incluso se requiere corrección.
3. Estrategias en terapia con bomba de insulina
Las bombas permiten ajustes más finos mediante perfiles temporales:
- Reducción de basal antes del ejercicio, con un rango que depende de la intensidad y duración: entre un 20% y un 50% para sesiones cortas o moderadas, y hasta un 80% para actividad prolongada (por ejemplo, rutas largas de senderismo)
- Inicio 60–90 minutos antes (según respuesta individual)
- Mantenimiento durante la actividad
En comidas previas:
- Reducir el bolo de insulina rápida
- Evitar exceso de insulina activa al iniciar el ejercicio
4. Estrategias en múltiples dosis (MDI)
En tratamiento con bolígrafos, los ajustes son menos flexibles pero igualmente posibles:
- Reducir bolo previo a la comida anterior al ejercicio
- Aumentar ingesta de hidratos si hay riesgo de bajada
- Planificar el momento del entrenamiento
En algunos casos, puede valorarse ajuste de insulina basal en coordinación con el equipo médico.
5. ¿Cuándo empezar a ajustar?
Un error frecuente es actuar demasiado tarde.
La insulina no desaparece de forma inmediata, por lo que:
Esto permite reducir la insulina activa en el momento de iniciar la actividad.
6. Monitorización: imprescindible
El uso de sensores continuos de glucosa facilita decisiones más seguras:
- Ver tendencia (flechas)
- Anticipar bajadas o subidas
- Evaluar la respuesta a ajustes previos
Sin monitorización, el margen de error aumenta considerablemente.
7. Enfoque práctico: prueba, mide y ajusta
No existe una pauta universal válida para todos.
La estrategia más eficaz es:
- Aplicar pequeños cambios
- Observar la respuesta
- Repetir y ajustar progresivamente
Amplía esta información en nuestra guía sobre ejercicio y diabetes y en las recomendaciones de ejercicio de la redGDPS.
8. Antes de entrenar: checklist de seguridad
Además de ajustar la insulina, conviene revisar unos mínimos antes de cada sesión, ya sea en el gimnasio o en cualquier otro entorno:
- Monitorización previa: mide la glucosa 15-30 minutos antes de empezar.
- Kit de emergencia: lleva siempre hidratos de absorción rápida (geles, sobres de azúcar o zumo).
- Identificación: porta una pulsera o tarjeta que indique tu condición.
- Hidratación: asegura un buen nivel de agua antes de empezar.
9. Glucosa alta y cetonas: cuándo no entrenar
Si al empezar la glucosa está por encima de 250 mg/dl, conviene comprobar la presencia de cetonas antes de hacer ejercicio.
Si la glucosa está alta pero no hay cetonas, un ejercicio de baja intensidad puede ayudar a reducirla, siempre escuchando al cuerpo y bajo supervisión si hay dudas.
Ajustar la insulina para hacer ejercicio no es evitar problemas, es anticiparse a ellos.




