En junio os explicamos aquí el proyecto de reforma de la CUME, la prestación para quienes reducen su jornada para cuidar de un hijo o hija con cáncer u otra enfermedad grave. Desde entonces se han aprobado dos normas con rango de ley, y sus cambios en la CUME se aplican desde el 23 de octubre de 2026. El reglamento que lo desarrolla, en cambio, todavía no ha salido. Hemos rehecho el artículo para separar bien una cosa de la otra.

Actualizado el 22 de octubre de 2026. Lo revisaremos cuando se publique el reglamento.

Lo esencial

  • Que el niño vaya al colegio ya no es, por sí solo, motivo para denegar o retirar la CUME.
  • Los dos progenitores pueden cobrarla a la vez por el mismo hijo: cada uno, el 50% de su base reguladora.
  • En casos de discapacidad de al menos el 65% o dependencia de grado III, puede mantenerse más allá de los 26 años.
  • La diabetes tipo 1 sigue en el listado de enfermedades graves. Los nuevos plazos y el nuevo listado dependen del reglamento, que aún no está aprobado.

De dónde salen los cambios

Son dos normas distintas que coinciden en la fecha de efectos. La primera es la Ley 4/2026, de 1 de octubre, sobre los derechos de las personas con discapacidad, que de paso modifica la CUME. La segunda es el Real Decreto-ley 31/2026, de 20 de octubre, de mejora de la acción protectora de la Seguridad Social. Las dos cambian directamente la Ley General de la Seguridad Social y el Estatuto de los Trabajadores.

FechaQué pasa
16 de junio de 2026Fecha del proyecto de reglamento de la CUME que se sometió a audiencia pública. Pendiente
3 de octubre de 2026El BOE publica la Ley 4/2026, que entra en vigor a los veinte días. Aprobada
21 de octubre de 2026El BOE publica el Real Decreto-ley 31/2026, aprobado el día anterior. Aprobado
23 de octubre de 2026Se aplican los cambios de ambas normas en la CUME.
Antes del 29 de octubre de 2026Fecha límite que el Gobierno ha dado al Consejo de Estado para su dictamen urgente sobre el reglamento.
1 de enero de 2027Empieza a aplicarse el cambio para autónomos (lo explicamos más abajo).

Como todo real decreto-ley, el 31/2026 ya está en vigor, pero el Congreso tiene que convalidarlo en los 30 días siguientes a su promulgación (artículo 86 de la Constitución).

Antes y desde el 23 de octubre

AntesDesde el 23 de octubre de 2026
ColegioLa ley no decía nada al respecto.Ir al centro educativo no es, por sí solo, causa de denegación, suspensión o extinción.
Hospitalización"Ingreso hospitalario de larga duración"."Ingreso hospitalario o situación asimilada", según lo que concrete el reglamento.
Mismo hijo, dos progenitoresSolo cobraba uno. El reglamento permitía alternarse por periodos de al menos un mes.Uno o los dos, de forma alterna o a la vez.
Varios hijos enfermosSolo un progenitor, fuera cual fuera el número de menores.Los dos, si cada uno cuida de un hijo distinto y cumple los requisitos.
EdadHasta los 23 años, o los 26 con discapacidad de al menos el 65%.Igual, y además, de forma excepcional, más allá de los 26.
Parejas de hechoHabía que acreditar la pareja (registro o documento público).No hace falta si hay hijos en común.

El colegio deja de ser un problema por sí mismo

Para las familias con hijos con diabetes tipo 1, probablemente es el cambio más relevante. La Ley 4/2026 añade un apartado 5 al artículo 190 de la Ley General de la Seguridad Social. Según ese apartado, la asistencia del menor al centro educativo, "ya sea ordinaria, parcial, adaptada, terapéutica o intermitente", no es por sí misma causa para denegar, suspender ni extinguir la prestación.

La ley va un paso más allá. La escolarización es compatible con la necesidad de cuidado directo, continuo y permanente cuando, según el informe del servicio público de salud, persistan tratamientos, controles, episodios de crisis, necesidades de vigilancia, administración de medicación, desplazamientos frecuentes a centros sanitarios o cualquier otra circunstancia clínica que exija que la persona cuidadora esté disponible.

Ir a clase ya no basta para perder la CUME, pero la necesidad de cuidado sigue teniendo que acreditarse con el informe sanitario. Esa valoración es del equipo médico, y la decisión, del INSS o de la mutua. La ley no prevé revisar de oficio las denegaciones anteriores por este motivo. Si es tu caso, pregúntalo directamente al INSS o a tu mutua.

Sin ingreso, pero con un tratamiento igual de intenso

Hasta ahora la ley hablaba de "ingreso hospitalario de larga duración". El Real Decreto 1148/2011 ya equiparaba a ese ingreso la continuación del tratamiento o del cuidado en casa tras el diagnóstico y la hospitalización. El Real Decreto-ley 31/2026 cambia el artículo 190, que ahora habla de enfermedades "que requieran ingreso hospitalario o situación asimilada en los términos que reglamentariamente se desarrollen". Según su exposición de motivos, se trata de reconocer el derecho cuando no hay ingreso pero el menor necesita tratamientos médicos de igual intensidad.

El problema es que qué cuenta como "situación asimilada" lo dirá el reglamento, y todavía no existe. Hasta entonces no conviene dar por hecho cómo se va a aplicar.

También cambia quién firma: la ley dice ahora que la enfermedad y la necesidad de cuidado se acreditan con informe del facultativo de atención primaria o especializada del servicio público de salud. Qué modelo de informe se pide en la práctica y quién debe firmarlo en cada trámite puede depender del reglamento. Antes de presentar la solicitud, consúltalo con el INSS o con tu mutua.

Padre y madre, a la vez

Según el propio real decreto-ley, responde a lo que pedían las familias afectadas. Con el nuevo artículo 191, la prestación puede reconocerse a uno de los progenitores o a los dos, de forma alterna o simultánea, por el mismo hijo. La cuantía queda así:

100%

Si cobra uno solo: de la base reguladora de incapacidad temporal por contingencias profesionales, en proporción a la reducción de jornada. No cambia.

50% + 50%

Si cobran los dos a la vez: cada uno, el 50% de su propia base reguladora, reduzca la jornada en el porcentaje que la reduzca.

Si en casa hay más de un hijo que cumple los requisitos, ahora pueden cobrar los dos progenitores, siempre que cada uno cuide de un hijo distinto y cumpla individualmente las condiciones. Y para acreditar una pareja de hecho ya no se exige inscripción en un registro ni documento público si hay hijos en común.

Lo que no cambia: en casos de nulidad, separación, divorcio, fin de la pareja de hecho o violencia de género, el derecho corresponde al progenitor que convive con el menor enfermo, aunque el otro no trabaje.

El artículo 37.6 del Estatuto de los Trabajadores, que regula la reducción de jornada (de al menos la mitad) para este cuidado, lo reescriben las dos normas. La redacción que queda es la del real decreto-ley, aprobado después. Recoge que el derecho puede reconocerse a ambos progenitores por el mismo hijo, de forma alterna o simultánea, o a cada uno por un hijo distinto. Para el personal funcionario, la Ley 4/2026 modifica también el Estatuto Básico del Empleado Público en un sentido parecido.

Hasta qué edad

HastaCondición
23 añosEnfermedad diagnosticada antes de los 18 y que sigue necesitando tratamiento y cuidado. Puede pedirse por primera vez después de los 18. Ya era así.
26 añosAdemás, discapacidad igual o superior al 65% acreditada antes de cumplir 23. Ya era así.
Más de 26 años NuevoDe forma excepcional, con discapacidad igual o superior al 65% o dependencia de grado III, si sigue la convivencia con quien cuida y se sigue acreditando la necesidad de cuidado directo, continuo y permanente.

La convivencia no se rompe porque la persona pase temporalmente por un recurso residencial o una vivienda de apoyo en estancias de respiro o de corta duración, siempre que quien cobra siga cuidándola de forma acreditada. Si deja de acreditarse el grado de discapacidad o de dependencia exigido, la prestación se extingue.

La Ley 4/2026 permite además que quienes perdieron la CUME al cumplir el límite de edad pidan la revisión, si se mantienen la discapacidad grave o gran dependencia y la convivencia. Hay un matiz: esa ley habla de "discapacidad grave o gran dependencia", y el real decreto-ley, de discapacidad de al menos el 65% o grado III de dependencia. Cómo encajarán las dos en la práctica está por ver.

Si eres autónomo

Desde el 1 de enero de 2027, la base de cotización aplicada mientras se cobra la CUME (y otras prestaciones, como la incapacidad temporal) será definitiva cuando haya que seguir de alta en el régimen de autónomos. Es decir, no se regularizará después con los ingresos reales. La Ley 4/2026 encarga además al Gobierno que revise en seis meses el régimen de los autónomos que cobran la CUME. Tu gestoría o la Seguridad Social pueden decirte cómo te afecta.

Lo que falta: el reglamento

El 20 de octubre, el Gobierno pidió al Consejo de Estado un dictamen urgente, a más tardar el 29 de octubre, sobre el proyecto de real decreto que desarrolla la CUME. La Ley 4/2026 le da seis meses desde su entrada en vigor para adaptar el Real Decreto 1148/2011 y también le pide simplificar los trámites. Mientras tanto, el listado de enfermedades y los plazos de reconocimiento y prórroga siguen siendo los del Real Decreto 1148/2011. Las reglas de ese real decreto que choquen con la nueva ley, como los topes de edad o que solo pueda cobrar un progenitor, quedan superadas.

En la versión que salió a audiencia pública en junio, el proyecto planteaba, entre otras cosas:

  • Reconocer el subsidio por 4 meses, con una primera prórroga de 6 y las siguientes de 8. Hoy son 1, 2 y 4.
  • Actualizar el listado de enfermedades graves e incluir el trastorno del espectro autista y el síndrome de Poirier-Bienvenu. La diabetes mellitus tipo 1 seguía en él.
  • Un modelo oficial de declaración médica.
  • Que la solicitud inicial la avale el médico de atención primaria, y las prórrogas, el especialista.
  • Regular las situaciones asimiladas al ingreso hospitalario.

El texto definitivo puede cambiar tras el dictamen. Cuando se publique en el BOE, lo contaremos aquí.

19.650

procesos de CUME en vigor

666 días

de duración media

Datos del Gobierno, referencia del Consejo de Ministros del 20 de octubre de 2026.

La diabetes mellitus tipo 1 figura en el listado de enfermedades graves del anexo del Real Decreto 1148/2011, que sigue vigente. Estar en el listado no basta: hay que acreditar además la necesidad de cuidado directo, continuo y permanente en los términos que pide la norma, y quien decide es el INSS o la mutua.

Qué puedes hacer ya

  1. Si os denegaron o retiraron la CUME porque vuestro hijo va al colegio, preguntad al INSS o a la mutua cómo os afecta el nuevo artículo 190.5.
  2. Si trabajáis los dos y queréis repartir el cuidado, informaos allí de cómo pedir el cobro simultáneo o alterno.
  3. Si vuestro hijo se acerca a los 23 o los 26 años, o ya perdió la CUME por la edad, preguntad qué grado de discapacidad o de dependencia necesitaría tener reconocido para mantenerla o pedir la revisión.
  4. Guardad los informes médicos: son la base para acreditar la necesidad de cuidado.
  5. Si tenéis dudas, escribidnos. Cada familia es distinta, y la resolución siempre corresponde al INSS o a la mutua.