"Cuidado con los hidratos", "eso tiene mucho azúcar", "come más fibra". En la consulta de nutrición se usan muchos términos que pueden generar confusión al principio. Para controlar los niveles de glucosa, es fundamental entender que los hidratos de carbono no son un enemigo, sino un equipo formado por tres jugadores muy distintos.

Azúcares simples, complejos y fibra en diabetes

1. Los Azúcares Simples: El cohete

Son moléculas de un tamaño muy pequeño. Su estructura química es tan simple que el cuerpo apenas tiene que digerirlos. Entran en el estómago y pasan casi inmediatamente al torrente sanguíneo, provocando un pico rápido y agudo de glucosa.

  • Ejemplos: Azúcar blanco, miel, zumos de frutas (incluso los naturales), refrescos, caramelos.
  • ¿Cuándo son útiles? Son tus salvavidas. Solo deben usarse para remontar rápidamente una hipoglucemia o antes de un ejercicio aeróbico intenso.

2. Los Hidratos Complejos: El combustible diésel

Son cadenas largas de moléculas de azúcar (almidones). Para que el cuerpo pueda usarlos, el sistema digestivo tiene que ir "cortando" esas cadenas poco a poco. Esto significa que la energía se libera de forma lenta y gradual, manteniendo la glucosa mucho más estable.

  • Ejemplos: Arroz, pasta, patatas, legumbres (lentejas, garbanzos), pan.
  • ¿Cuándo son útiles? Son la base de la alimentación. Proporcionan energía sostenida para el cerebro y los músculos durante el día a día.

3. La Fibra: El freno de mano

La fibra también es un hidrato de carbono, pero tiene una particularidad mágica: el cuerpo humano no puede digerirla ni absorberla. Por lo tanto, no aporta calorías y, lo más importante, no sube el azúcar en sangre.

¿Por qué es tan importante para la diabetes?

Cuando comes fibra junto con otros hidratos, actúa como una "red" en el estómago. Atrapa a los azúcares y ralentiza su paso a la sangre. Un plato de macarrones blancos subirá el azúcar mucho más rápido que un plato de macarrones integrales, gracias a que estos últimos conservan la capa de fibra del trigo. Por eso recomendamos siempre las versiones integrales y empezar las comidas por una buena ración de verdura.