Diabetes y días de enfermedad
Una simple gripe, una gastroenteritis o cualquier infección con fiebre pueden descontrolar la glucosa mucho más de lo que parece. El cuerpo, al defenderse, libera hormonas de estrés (cortisol, adrenalina) que aumentan la resistencia a la insulina — por eso, en muchas enfermedades, la glucosa tiende a subir aunque se coma menos o nada. Es una de las causas más frecuentes de cetoacidosis diabética y de descompensaciones evitables si se actúa a tiempo.
La regla más importante
Nunca dejes de ponerte insulina porque no tengas apetito o no puedas comer, salvo indicación expresa de tu equipo médico. Casi siempre se necesita la misma insulina basal o incluso más, aunque se coma menos — es al revés de lo que parece intuitivo. Ajustar la dosis de insulina rápida a lo que sí consigas comer es razonable, pero la insulina de base no se debe suspender.
Qué hacer mientras estás enfermo/a
- Mide la glucosa con más frecuencia de lo habitual, incluso de noche si hace falta.
- Mide las cetonas si la glucosa supera los 250 mg/dl o si aparecen náuseas o dolor abdominal — consulta la guía de cetoacidosis diabética para saber qué significan los resultados.
- Hidrátate bien, en sorbos pequeños y frecuentes si hay vómitos o diarrea. Si la glucosa está alta, elige agua o infusiones sin azúcar; si está baja o hay riesgo de que baje, usa líquidos con algo de azúcar (zumo, bebida isotónica) en pequeñas cantidades.
- Si no puedes seguir tu alimentación habitual, sustituye las comidas sólidas por opciones líquidas o blandas con hidratos de carbono fáciles de digerir (zumo, gelatina, caldo con arroz), para poder seguir cubriendo la insulina que te pongas.
- Anota o registra las mediciones de glucosa, cetonas, insulina administrada y síntomas — será muy útil si tienes que contactar con tu equipo médico o acudir a urgencias.
Cuándo acudir a urgencias
- Cetonas moderadas o altas que no bajan pese a corregir con insulina.
- Vómitos persistentes que impiden mantener líquidos o comida.
- Glucosa muy alta y mantenida pese a las correcciones habituales.
- Signos de cetoacidosis: aliento afrutado, respiración muy acelerada, dolor abdominal intenso, confusión.
- Fiebre muy alta y persistente, o cualquier señal que te preocupe y no sepas resolver.
Diabetes tipo 1 y tipo 2: matices distintos
En diabetes tipo 1, el riesgo principal en días de enfermedad es la cetoacidosis, por lo que la vigilancia de cetonas es prioritaria. En diabetes tipo 2, sobre todo si se toman fármacos como los inhibidores SGLT2, conviene también prestar atención a la hidratación y consultar con el equipo médico si hay que suspender temporalmente algún medicamento durante la enfermedad — nunca lo decidas por tu cuenta sin consultar antes.
Prepara tu "kit de días de enfermedad" con antelación
Tiras o medidor de cetonas, el teléfono de tu equipo médico o del hospital de referencia a mano, algo de glucosa de acción rápida y algún líquido con azúcar por si la glucosa baja, y un plan por escrito acordado con tu médico sobre cómo ajustar la insulina en estos días — así no tienes que improvisar en el peor momento.
Consulta también las recomendaciones generales de manejo en días de enfermedad de la Sociedad Española de Diabetes (SED).
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