¿Qué es una hipoglucemia severa?
Una hipoglucemia es un nivel de glucosa en sangre demasiado bajo, generalmente por debajo de 70 mg/dl. La mayoría se resuelven en casa sin complicaciones. Hablamos de hipoglucemia severa cuando la persona no puede tratarse a sí misma — porque está confusa, muy débil, tiene convulsiones o pierde el conocimiento — y necesita la ayuda de otra persona para recuperarse.
Puede ocurrir por exceso de insulina, por saltarse una comida, por ejercicio físico no compensado o por alcohol (que reduce la capacidad del hígado de liberar glucosa de reserva). Reconocerla a tiempo y saber actuar marca la diferencia.
Señales de que puede estar volviéndose severa
Temblores intensos, sudoración fría, visión borrosa, dificultad para hablar o coordinar, confusión, cambios bruscos de comportamiento, somnolencia inusual o agresividad. Si la persona no puede tragar con seguridad, no está consciente del todo o ha perdido el conocimiento, ya no se le debe dar nada por boca — pasa directamente al protocolo de emergencia de abajo.
Hipoglucemia leve o moderada: la "Regla del 15"
Si la persona está consciente y puede tragar con seguridad:
- Toma 15 gramos de hidratos de absorción rápida (un vaso de zumo o refresco no light, unos terrones de azúcar, geles de glucosa).
- Espera 15 minutos y vuelve a medir la glucosa.
- Si sigue baja, repite el proceso. Si se ha recuperado, toma un hidrato de absorción más lenta (una pieza de fruta, unas galletas) para estabilizarla, sobre todo si falta tiempo para la siguiente comida.
Hipoglucemia severa: usa glucagón y llama al 112
Si la persona no puede tragar con seguridad, está muy confusa, convulsiona o ha perdido el conocimiento, no le des nada por boca (riesgo de atragantamiento). Actúa así:
- Administra glucagón si está disponible: en glucagón nasal (un aerosol de aplicación muy sencilla, tipo Baqsimi) o en su versión inyectable clásica. No hace falta ser sanitario para administrarlo — está diseñado para que lo use cualquier persona del entorno.
- Coloca a la persona en posición lateral de seguridad mientras se recupera, por si vomita.
- Llama al 112 en cualquier caso de pérdida de conocimiento o convulsión, aunque el glucagón haga efecto.
- Ten en cuenta que si la hipoglucemia está relacionada con alcohol, el glucagón puede ser menos eficaz, porque el hígado tiene limitada su capacidad de liberar glucosa — es aún más importante pedir ayuda médica.
Después de una hipoglucemia severa
- Avisa a tu equipo médico — conviene revisar juntos qué la provocó y si hace falta ajustar el tratamiento.
- Sigue midiendo la glucosa con más frecuencia durante las horas siguientes: el riesgo de una nueva bajada aumenta tras una hipoglucemia severa.
- Comprueba que tienes glucagón de repuesto y que no ha caducado, para la próxima vez.
Prevención
Lleva siempre encima hidratos de absorción rápida y, si tu equipo médico te lo ha prescrito, glucagón. Informa a tu entorno cercano (familia, compañeros de colegio o trabajo) de cómo reconocer una hipoglucemia y cómo actuar. Una monitorización continua de glucosa con alarmas de bajada ayuda mucho a anticiparse antes de que la situación se vuelva severa.
Ficha técnica oficial del glucagón nasal en CIMA-AEMPS y recomendaciones de manejo de la hipoglucemia de la Sociedad Española de Diabetes (SED).
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